Trabajo por encargo
Cada proyecto que sale de este estudio es una conversación. No hay dos encargos iguales, y eso es justo lo que hace interesante el proceso. Estas son las ventajas concretas de trabajar conmigo, sin promesas vacías ni fórmulas repetidas.
Nada de enviar un brief y esperar semanas en silencio. Recibirás una propuesta con fases concretas, bocetos intermedios y fechas realistas. Si algo no funciona, lo hablamos antes de seguir avanzando.
Trabajo con tinta, papel de algodón, fotografía analógica y encuadernación manual. Si buscas una pieza con textura y presencia física, aquí tiene cabida. Te explico qué materiales usaré y por qué.
No hay un equipo de ventas ni un gestor de proyectos. Cuando escribes, el mensaje llega a la misma persona que sostiene el pincel. Las decisiones se toman rápido y con contexto, no a través de un correo genérico.
No entrego solo un objeto bonito. Documento el proceso, las decisiones y las pequeñas imperfecciones que hacen única cada obra. Recibirás una nota escrita a mano explicando el recorrido de tu encargo.
Si tu idea no funciona en tinta, te lo digo desde el principio. Si necesita un formato más grande o un acabado distinto, buscaremos la alternativa. Prefiero perder un encargo a entregar algo que no defienda.
Las piezas originales viajan protegidas con materiales libres de ácido y en cajas rígidas. Incluyo certificado de autenticidad y seguimiento del paquete. Llega en condiciones de exponerse o regalarse.
¿Quieres ver cómo trabajo antes de escribir? En la página de proyectos hay tres ejemplos documentados de principio a fin, con sus errores y aciertos.
Ver enfoque de trabajoColaboraciones y trabajo por encargo
Cada encargo es una conversación que empieza con una idea a medio formar. Estas son las vías habituales por las que suelo colaborar con clientes, editores y otros creativos que necesitan una pieza con oficio detrás.
Retratos en tinta, escenas narrativas o piezas decorativas pensadas para un regalo, una portada o un rincón concreto de tu casa. Trabajo a partir de tus referencias y de varias rondas de bocetos hasta encontrar el trazo justo.
El proceso suele durar entre dos y cuatro semanas, dependiendo de la complejidad y del material elegido. Antes de empezar definimos el formato, la técnica y el nivel de detalle para que no haya sorpresas a mitad de camino.
Ver cómo trabajo cada encargoRevistas autoeditadas, fanzines, catálogos pequeños o publicaciones institucionales que necesitan una mirada cuidadosa con la tipografía, el ritmo visual y la impresión. Puedo ocuparme del diseño completo o solo de una fase concreta.
Me interesan especialmente los proyectos con presupuesto ajustado y calendario realista. Si tienes textos y fotografías, podemos trabajar juntos para darles forma impresa sin perder la esencia del contenido.
Materiales y referencias que usoBodegones, texturas y pequeños objetos con luz natural, pensados para portadas, artículos, menús o documentación de procesos. No hago fotografía de producto comercial, sino imágenes con carácter que cuentan algo del oficio.
Las sesiones suelen ser en mi estudio o en tu espacio si la pieza necesita su contexto original. Trabajo con luz disponible y pocos artificios, buscando que la textura real del material sea la protagonista.
Si eres ceramista, encuadernador, escritor o diseñador y necesitas una pieza gráfica que acompañe tu trabajo —una postal, un cartel, una portada—, me interesa escuchar tu proyecto. Me gusta colaborar con gente que entiende el valor del proceso.
En estos casos el intercambio puede ser económico o, si el proyecto lo permite, un trueque de piezas. Lo importante es que ambas partes salgan con algo que les sirva y que el trabajo esté bien definido desde el principio.
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